Los secretos de la comunicación entre el cerebro y el corazón. Nazareth Castellanos, neurocientífica
AprendemosJuntos
Summary
La neurocientífica Nazareth Castellanos nos invita a ver el cuerpo como un todo interconectado, donde el corazón y el estómago no son solo órganos periféricos, sino piezas clave que guían nuestra atención, memoria y estado emocional a través de impulsos eléctricos. A través de este viaje, descubrimos que la comunicación humana trasciende las palabras, sincronizando nuestros ritmos internos con quienes nos rodean, y cómo técnicas sencillas como la respiración consciente y la gestión de lo que percibimos pueden transformar nuestra identidad y salud mental.
Chapters
- 0:00Heart and Brain Communication
- 7:23Scientific Study Methods
- 17:11Imagination and Body Response
- 34:06Social Synchrony and Connection
- 45:30Empathy and Biological Boundaries
- 52:06Subjective Nature of Memory
- 1:02:01Breathing and Mental Health
- 1:10:00Consciousness and Body Sculpting
Topics covered
- Conexión corazón-cerebro
- Interocepción y estómago
- Respiración como marcapasos
- Sincronización social
- Plasticidad y hábitos
- Memoria y subjetividad
Transcript excerpt
[Música] [Aplausos] [Música] [Aplausos] bueno quizá pocos sabéis que cualquiera de vosotros ahora mismo me está escuchando con el estómago o que tiene que esperar a que el corazón le mande un impulso eléctrico para que podáis prestar atención desde hace muy poquito hemos empezado a ver desde la fisiología nuestra biología de todo el cuerpo Pues que somos seres que estamos en todo el cuerpo que en toda nuestra mente nuestra atención este disfrute que espero que estemos teniendo aquí lo estamos viviendo de los pies a la cabeza y Empezando por los pies porque mi cerebro ahora mismo Está observando Cómo tengo los pies Qué figura la inclinación del pie está siendo procesada no Y eso hace que ya mis sistemas de equilibrio estén pensando si estoy de una forma o de otra sigue todo el recorrido del cuerpo y se fija cómo está mi espalda no Por ejemplo si aquí me hubiesen puesto una silla incómoda…