Cómo cuentas tu historia cambia cómo la vives | Wendy Ramos, Actriz y clown

AprendemosJuntos

Resumen

Wendy Ramos nos invita a reflexionar sobre el poder transformador de las palabras al narrar nuestra propia historia. A través de su experiencia personal, demuestra que un mismo conjunto de hechos puede contarse desde la tragedia o desde la gratitud. Explica cómo la narrativa que elegimos actúa como un algoritmo que filtra nuestra realidad, advirtiendo sobre el peligro de instalarnos en el papel de víctima, pues esto nos lleva a confirmar y atraer constantemente situaciones negativas.

Capítulos

  1. 0:05Presentación de la narrativa trágica
  2. 0:45La influencia de las palabras al narrar
  3. 1:02Reescribiendo la historia con optimismo
  4. 1:34Aceptar y valorar las cicatrices
  5. 2:04La importancia de la auto percepción
  6. 2:20El hábito de compartir dramas en redes
  7. 2:54Cuestionando la postura de víctima
  8. 3:01El riesgo de instalarse en el sufrimiento
  9. 3:26Confirmando el ciclo de la negatividad
  10. 3:33La metáfora del algoritmo vital
  11. 3:50La elección consciente de la mirada

Temas tratados

  • El poder de la narrativa personal
  • La dualidad de los hechos vividos
  • El peligro de la victimización
  • El algoritmo de la vida
  • La gratitud ante la adversidad
  • Sesgos en la percepción

Extracto de la transcripción

Yo nací en una ciudad que tiene un cielo gris deprimente. Cuando tenía 4 años murió mi mamá. [música] Hace 20 años murió mi papá. Yo soy huérfana. Eh, me operaron. Eh, no tengo útero, no tengo vesícula, me quitaron la tiroides y estoy llena de cicatrices. Me casé dos veces. y fracasé y sobreviví a dos divorcios. Quítame esa tristeza, [música] por favor. Tristísimo, o sea, y todo es verdad, pero mira cómo te lo cuento. Mira las palabras que el hijo sobrevivía dos divorcios. Terrible. También lo puedo contar de otra manera. Tienes música feliz. Yo nací en un país que tiene todos los climas y todos los paisajes y la comida más rica del mundo. Mi mamá murió cuando yo tenía 4 años, pero era tan chiquita que sin ni cuenta me di. Y además aparecieron muchas mamás, mis hermanas, mis primas, mi tía, mi abuela, mi papá se convirtió en el mejor papá del mundo y tenía todo como mirándome mis maestra…